lunes, 28 de septiembre de 2009

Destino Londres

Queridos lectores, que por lo que sé no sois muchos, este fin de semana voy a tener una nueva experiencia en mi vida. Va a ser la primera vez que suba en un avión. La verdad es que en mis 23 años de vida no tuve nunca la oportunidad de hacer un viaje en uno de esos aparatos voladores. Había pisado suelo francés 3 veces pero siempre había sido después de un largo viaje en autobús con el instituto.

La verdad es que no me da miedo. Seguro que otras cosas dan más impresión como la montaña rusa o alguna de las atracciones de feria. La verdad es que la gente me dice que sólo notas que vas en un avión en el despegue y en el aterrizaje, que el resto es como estar sentado en un sofá. Lo malo será si en el vuelo nos topamos turbulencias que entonces igual se me vienen a la mente las imágenes de la película Viven o de la serie Lost.

Pero aunque me diese miedo, merecería la pena tan sólo por descubrir Londres con mis mis amigas y con Foni. Creo que será una buena experiencia ya que ninguno de nosotros tuvimos paso de ecuador y este pequeño viaje será nuestra propia versión del mismo...

Bueno, trataré de contar nuestras experiencias en Inglaterra y os mantendré informados de todo lo que nos pase.


jueves, 24 de septiembre de 2009

Las tiendas de toda la vida

El sol lleva calentando todo el día. Después de haber pasado toda la tarde metida en el despacho, que ni siquiera tiene ventanas porque está ubicado en el sótano de la facultad, me fui a la tienda que está al lado del piso. Es una tienda de las de toda la vida, de las que tiene un poco de todo y a las que la gente recurre para adquirir cosas puntuales pero no para hacer la compra. Allí una señora con pintas de abuela discutía sobre economía con los tenderos, que tienen una edad similar. La verdad es que los dueños de este curioso establecimientos, de los que ya se ven pocos, son muy amables y siempre tratan de ayudar en la medida de lo posible al cliente para que encuentre el producto deseado.
Las estanterías están llenas de productos con el precio en etiquetas naranja fosforito como ya no se ven en las grandes superficies. Y mientras buscas el pan de molde, puedes mantener una conversación con los que atienden la caja.
Me había olvidado por un momento de la señora que hablaba sobre asuntos económicos. Venía acompañada de lo que a priori podrían parecer unos trillizos de unos 3 años. Todos vestidos con unos chándales y unas deportivas diminutas. Todos con el pelo a la taza más bien largo y muy liso. De repente me fijé en algo, uno de los niños tenia rasgos asiáticos. Entonces la escena me pareció más entrañable. Quizá cuando crezcan hagan como en el anuncio y le pregunten a sus padres, oye, ¿tú sabes que X es chino?. Bendita inocencia de los niños.

jueves, 17 de septiembre de 2009

Chove en Santiago

Plin, plin, plin, plin, ....... el sonido de la lluvia sobre los cristales del piso es casi hipnótico. No sé cómo aún, pero el repiqueteo me lleva hasta el balcón. Me subo al banco de madera para poder alcanzar la ventana, que está un poco alta y asomarme. Las gotas de agua forman una cortina de agua casi impenetrable y rebotan contra los tejados rojizos de los edificios vecinos. En la carretera que tiene un asfalto de cemento desgastado se ha formado un pequeño río que discurre pendiente abajo.
A lo lejos, en el horizonte, se aprecian las torres de la catedral. Quedan difuminadas por el velo acuoso, pero es parte de la magia de Santiago cuando llueve.
Mientras estoy mirando el paisaje pienso en lo incómodo que es que diluvie de esta forma. Sola en el piso, sin nada que hacer, sin poder salir, encerrada por unos barrotes líquidos que caen con insistencia, me siento aislada.
Pero como dicen, nunca llovió que no escampase. Así que me resigno, miro al infinito y espero a que las nubes se disipen pronto. Tonta de mí, en Santiago la lluvia raras veces se toma un descanso.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Un nuevo médico entre los amigos









Bueno, esta entrada quiero dedicársela a Isma, principal lector de este blog, porque por fin tanto estudio ha dado su fruto y ya se encuentra entre las filas de los licenciados en medicina. Enhorabuena de parte de los dos que intentamos escribir este blog. Eres el claro ejemplo de que lo importante es perseverar y no darse por vencido.

Isma, te lo mereres, te mereces lo mejor y por eso esperamos salir a celebrarlo por todo lo alto. Ahora tienes que seguir estudiando duro para sacar el MIR con la mejor nota posible para que puedas escoger aquello que más te gusta. Ya sabes que nosotros estaremos aquí para darte ánimos.